Existe una proposición que indica que entre más feliz es un empleado, mayor será su
productividad, la cual ha sido comprobada y medida científicamente, es por ello que muchas
organizaciones en la actualidad tanto públicas como privadas esta apuntado a crear áreas
especializadas en el manejo de la felicidad, las cuales ya está siendo incorporadas en grandes
empresas, con la creación del cargo de director de felicidad.
Propósito principal de la gerencia de la felicidad
Es crear un ambiente de trabajo armonioso y ofrecer a los empleados la posibilidad de realizar trabajos, que además de producirles placer, les signifiquen un reto y una oportunidad de crecimiento personal y profesional”.
RAZONES PARA IMPLEMENTAR LA FELICIDAD EN LAS EMPRESAS.
1. Incrementa los niveles de compromiso y mejora la productividad de las personas
Un colaborador feliz -no importa cuál sea su cargo-, por lo general ha encontrado el sentido y la utilidad a su labor. Por ello, la realiza con optimismo y compromiso, siempre con gran disposición para resolver cualquier problema.
Además, conoce su potencial y sabe manejarlo para sacar adelante cualquier proyecto, dando todo de sí mismo y con menos probabilidades de equivocarse, ya que piensa menos en los errores y eso lo ayuda a no cometerlos. Según un estudio del Dale Carnegie Institute, un trabajador comprometido es 202% más productivo que uno no comprometido.
2. Reduce los niveles de ausentismo y de rotación de la empresa
Un trabajador feliz no necesita cambiar de trabajo -o lo hará sólo por motivos de fuerza mayor-, convirtiéndose además en el mejor embajador de su centro laboral, puesto que hablará bien de su institución, ayudando a que otros y mejores talentos quieran trabajar allí también.
3. Disminuye costos relacionados a salud
Por lo general se trata de personas saludables, porque buscan para su vida hábitos que promueven el bienestar físico, mental y emocional, que ayuda a prevenir desde las enfermedades más comunes como las indigestiones y resfríos, hasta los males de la época como el estrés o la ansiedad, cuyo tratamiento siempre es más largo y costoso.
4. Minimiza tiempos improductivos por chismes de pasillo
Las personas felices desechan malos hábitos como el vivir comparándose con los demás y envidiando aquello que no se tiene. Por el contrario, se enfocan en sus metas y son capaces de alegrarse con los logros de otros, permitiéndoles adaptarse a distintas personalidades y poder trabajar en equipo.
5. Reduce costos generados por robos
Este es un hábito que sin duda no tiene un trabajador feliz, quien además respetará y cuidará su centro laboral como si se tratara de su propia casa.